Éstas son las historias disponibles en este momento, para leerlas sólo haz click en la imagen de aquella a la que quieras acceder. Recuerda que los capítulos se sitúan del más nuevo al más antiguo. CÓMO LUCHAR CONTRA LOS MONSTRUOS Todo el mundo tiene sus monstruos personales, esta guía te ayudará a saber cómo combatirlos ABRAZO Historia corta, lo que ves es lo que hay, aunque los abrazos dan mucho más de lo que hablar SILENCIO, MI CUENTO EMPIEZA Venid, venid, acercaos y escuchad con atención los relatos que esta vieja araña os narrará a continuación. QUERIDO CUPIDO Ana, frustrada con tanto desamor, decide escribir una carta a Cupido quejándose por como desempeña su trabajo, lo que ella estaba lejos de imaginar es que él la respondería, comenzando con ello un frecuente intercambio de correspondencia DE IMAG...
Hoy necesito un abrazo, puede que no lo diga, pero eso no cambia el hecho de que me sienta sola y lo requiera. ¿Nunca has sentido ese tipo de frío? Aquel que se siente incluso en pleno verano, aquel que sólo sienten aquellos que no tienen en sus vidas a nadie que les aliente cuando todo va mal, que les pinten un sol sonriente en los paisajes tristes, aquellos que a menudo se sienten cansados para continuar. Un abrazo reconforta, te hace sonreír, sentirte querido aunque sea por un momento, te hace sentir que hay alguien ahí si tu corazón se desmorona, hace desaparecer esa sensación de frío, ese frío de sentirse olvidado. ¿Por qué no pido un abrazo entonces? Porque doy por hecho que nadie me lo quiere dar, supongo que es un error, pero sigo adelante con mi vida como si esto no importara, total mi máscara también oculta mi soledad. A menudo me pregunto si más gente quiere un abrazo, si, al igual que yo, por miedo a qué pensarán los demás no lo piden y siguen su día a día con anhe...
* Sin miedo a nada * Estaba más que cansada de ser un ratoncito asustado, de saltar con ruidos fuertes de forma espasmódica, de despertar alguna que otra risa con ello, de preocuparme por todo cuando nada pasaba, tan harta que acepté participar en un tratamiento experimental. El doctor aseguró que viviría más tranquila con la dosis adecuada y por supuesto así fue, dejé de vivir aterrada y preocupada de forma constante, podía relacionarme con otras personas sin plantearme una y otra vez si de verdad les caería bien, dejé de tener el cuerpo en tensión y entumecido, dejé atrás esas horribles migrañas y podía ser más abierta, más yo con las personas. Así de libre me sentía, de preocupaciones y desconfianza, tan propia del miedo, que acepté quedarme a solas con la persona más inesperada. Tuvimos una charla amena, tanto y tan relajada estaba que acepté bajar a su renovado sótano, que por supuesto insistió en enseñarme. Dijo que lo había adecuado como una sala de cine, hasta aislado par...
Comentarios
Publicar un comentario